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Crisis de la
vivienda
En Venezuela
uno de los problemas que más aqueja a los habitantes y que
parece nunca tener solución es la crisis de la vivienda.
El déficit
habitacional en Venezuela es un fenómeno que ha existido durante
casi todos los años de la democracia, pues ya son millones de
venezolanos los que no cuentan con una vivienda digna.
Según el
Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el déficit de viviendas
supera el millón 800 mil y un 60% necesita mejoras y ampliación.
La situación se pone aun más grave cuando se incluyen aquellas
viviendas ubicadas en zonas de alto riesgo, o en deplorables
condiciones y con servicios deficientes, pues así la cifra de
necesidad habitacional para Venezuela sobrepasa los 2 millones
500 mil.
El Ministerio
de la Vivienda asegura a través de su titular, Edith Gómez, que
en el primer trimestre de este año terminó 8.000 unidades
habitacionales, pero que tiene en proceso de construcción más de
132.000 soluciones.
La funcionaria
manifestó que la intención es terminar este año esas soluciones,
sin embargo apuntó que existen factores que impactan, como el
período de lluvias y las invasiones de las zonas en las cuales
se efectúan los desarrollos.
La ministra
agregó que dos de las acciones centrales de la política
habitacional en 2008 serán la transformación de los barrios y
completar los desarrollos previstos en los convenios
internacionales.
Según lo
indicado por el despacho de la Vivienda, para este año se
terminarán algunas de las unidades habitacionales contempladas
en los acuerdos con Irán y Brasil.
Pero todas
estas promesas parecen insuficientes. Para el presidente de la
Cámara Inmobiliaria de Venezuela, Francisco Neri, el gobierno no
ha llegado a construir al menos 200 mil viviendas, cuando la
demanda anual es de 120 mil.
Enfatizó además
que de haber armonía entre el gobierno y el sector privado se
pudiese aumentar la oferta de viviendas. Sin embargo, no
descarta que la Cámara Inmobiliaria busque fondos en organismos
nacionales e internacionales para aumentar la capacidad de
construcción.
Para Neri no se
justifica que en un país tan rico, todos los venezolanos no
puedan ser dueños de su propia vivienda. Considera que los
resultados en esta materia por parte del gobierno no han sido
muy buenos y que está comprobado que en 9 años no se llega a la
creación de 200 mil viviendas cuando la demanda natural anual es
de 120 mil casas.
La situación se
ha agravado en este gobierno también por los embates de la
naturaleza. En concreto con las inundaciones en diferentes
lugares del territorio y la más grave que fue la tragedia de
Vargas. En 1999, la fuerza de la naturaleza afectó gran parte de
los centros habitacionales y aglomeraciones urbanas. En algunos
casos, los destrozos superaron 80% de las infraestructuras de
estos asentamientos, como los casos de Carmen de Uria, Quebrada
Seca, Los Corales, Macuto, La Guaira, Marapa-Piache, La Pichona
y Ezequiel Zamora, que de acuerdo a cifras del Fondo Único
Social dejó saldo de 54.392 damnificados y 240 mil afectados
cuyas viviendas podían ser recuperadas.
Unas 40.600
viviendas fueron afectadas en el deslave, según cifras de
Protección Civil. De ellas, aproximadamente 45% (unas 18 mil)
fueron declaradas inhabitables. Ocho años después, aunque las
autoridades son parcas a la hora de dar cifras, para atender a
los damnificados se han construido o están en ejecución 2.500
viviendas únicamente, 15% de lo requerido.
Mientras el
gobierno ofrece y la oposición demanda acciones concretas,
algunos venezolanos han tomado la vía de las invasiones como
una fórmula a solucionar su problema de techo.

Carmen Romero |