|
Delincuencia sin límites en Venezuela

La
inseguridad es la principal preocupación de los venezolanos. Según datos
aportados por la Organización Mundial de la Salud, la violencia
interpersonal es un problema de salud pública: 500.000 personas mueren
en el mundo por esta razón, de los cuales sólo Venezuela, con 25
millones de habitantes, aporta 2,5% del total de muertos por esta causa
en el mundo.
Según este informe, en Venezuela la violencia es la tercera causa de
muerte sólo precedida por enfermedades cardiovasculares y cáncer.
Más
de cien personas son asesinadas cada fin de semana, y hay un auge de
robos, asesinatos, secuestros y linchamientos de delincuentes en los
barrios populares.
En
Venezuela la violencia a llegado a niveles alarmantes; ya los ciudadanos
no temen el clásico atraco o robo, sino que ya se habla de sicariato,
secuestros express, secuestros prolongados, asesinatos por sustraer
cualquier objeto, desde unos zapatos o una prenda hasta un vehículo.
Nuestra constitución contempla, dentro de los derechos de los
venezolanos, la protección por parte del Estado y el deber del Ejecutivo
Nacional de mantener y reestablecer el orden público y asegurar el
pacífico disfrute de las garantías y derechos constitucionales, de
conformidad con la ley; pero en la realidad los ciudadanos cada vez se
ven más agobiados ante la impotencia de verse vulnerables con una
delincuencia desatada que el gobierno no ha sabido frenar.
El
más reciente informe sobre derechos humanos, publicado por Amnistía
Internacional (AI) destaca la violencia en Venezuela. Según datos de
Amnistía Internacional, "el uso de armas de fuego para cometer
homicidios y otros delitos violentos siguió estando muy extendido,
incluso en las cárceles". Este organismo indica que según datos
oficiales entre enero y septiembre de 2007 se registraron 9.568
homicidios, 852 más que en el mismo periodo en el año anterior.
En
cuanto a la seguridad pública, AI señala que según el fiscal general del
Estado entre 2000 y 2007 se habían presentado ante la fiscalía más de
6.000 denuncias por presuntas ejecuciones extrajudiciales llevadas a
cabo por la policía.
Pero es que la violencia no ha visto edades, profesiones, ni géneros y
ante la desesperación de los venezolanos el gobierno nacional se limita
a declarar que la delincuencia ha bajado.
A
finales del mes de mayo, el ministro del Poder Popular para Relaciones
Interiores y Justicia (MIJ), Ramón Rodríguez Chacín, llegó a calificar
como un gran logro el hecho de que un lunes no se registraron homicidios
en el área metropolitana de Caracas.
Asimismo en declaraciones recientes Rodríguez Chacín dijo que entre
enero y mayo de este año se han producido 111 secuestros, sin embargo en
informaciones anteriores del propio ministerio situaban la cifra de
plagios durante el primer trimestre de 2008 en 123.
Mientras la situación parece desbordarse, más allá de las explicaciones
y cifras, el gobierno ha anunciado varias medidas sin que hasta el
momento los venezolanos logren sentirse mas seguros, por el contrario,
ven con horror como cada día aumentan los asesinatos de niños, jóvenes y
adultos. Recordemos que el pasado mes de febrero en alocución desde
Miraflores, el Presidente Chávez anunció la conformación del Consejo
Nacional de Seguridad Ciudadana, cuyos ejes de trabajo serían: desarme
de la población; atención temprana a los conflictos, y reforma policial,
entre otros. Pidió dejar atrás "la visión represiva de la seguridad".
Y
como era de esperar el primer mandatario responsabilizó a Colombia de
haber exportado a Venezuela el sicariato y el paramilitarismo, a los
cuales atribuyó la violencia existente en los barrios. Calificó el
fenómeno como "parte de un plan del imperialismo" y de la oligarquía del
vecino país contra Venezuela y afirmó que los paramilitares fueron
entrenados y están siendo apoyados por el ejército colombiano.
Por
otra parte el gobierno ha promovido la Ley de Policía Nacional,
instrumento que según el oficialismo permitirá profundos cambios en el
sistema de seguridad del país. Así como la recién aprobada Ley del
Sistema Nacional de Inteligencia y Contrainteligencia, promulgada por el
presidente Hugo Chávez, y según la cual toda persona, empresa u
organización no gubernamental, venezolana o extranjera, está en la
obligación de "cooperar" con los órganos encubiertos cuando así le sea
requerido. Lo que como era de esperar ha desatado una ola de protestas
entre juristas y ciudadanía.
La
violencia interpersonal tiene además como consecuencia los mismos
factores que la promueven: desempleo, pobreza e inequidad.
Entre los factores que han detonado esta violencia y el clima de
inseguridad que se vive, están: consumo de drogas y alcohol, alto nivel
de desempleo, alta densidad poblacional, pobreza, inequidad, culto a la
violencia, pocas redes de contención económica y ausencia de un sistema
de justicia.
Pero mientras el
estado logra poner orden en este sentido y trabajar en el desarrollo de
un sistema de justicia eficiente, en la desaparición de la inequidad y
en el desarrollo de mecanismos de protección social ente crisis
económicas, hay muchas cosas que la comunidad organizada podría intentar
para prevenir y contener la escalada de violencia.
Carmen Romero
|