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Chávez, la
guerrilla y sus contradicciones…
El presidente
venezolano Hugo Chávez se ha venido caracterizando por un
discurso lleno de contradicciones sobre muchos temas, pero en
especial el relacionado con la legitimidad o no de la guerrilla.
Cómo puede explicarse el cambio de rumbo tomado por el primer
mandatario venezolano que hasta principios de este año había
defendido la lucha política de las FARC, y que ahora considera
que el movimiento guerrillero no tiene sentido en la geopolítica
actual.
Hemos visto
como a lo largo de estos diez años de mandato el Jefe de Estado
ha tenido opiniones muy ambiguas en relación a la legitimidad o
no de los grupos guerrilleros en especial Las FARC. Hemos visto
como los insultos hacia el presidente del país vecino se
transformaron de “mafioso y peón del imperio” a “hermano”
y las puertas de Venezuela están abiertas a recibirte. ¿A qué se
debe este giro en el discurso de Chávez sobre esta materia,
justo cuando se incrementan las denuncias de supuestos
asentamientos guerrilleros dentro del territorio venezolano?
¿Por qué un
presidente que ha amenazado en diversas oportunidades con su
poderío bélico y que incluso, en el año 2004 desafió a la
oposición política a que tomara las armas y formara una
guerrilla para combatirlo, ahora parece tomar otro rumbo e
incluso llega a invitar a las FARC a soltar a todos los rehenes
que posee?.
En aquel
momento la oposición había advertido del riesgo de una guerra
si el Consejo Nacional Electoral (CNE) no acogía su petición de
referendo revocatorio.
Haciendo
referencia a la dirigencia política de los partidos Acción
Democrática, Copei y Movimiento al Socialismo, dijo: "Que se
vayan y formen un frente guerrillero en cualquier montaña,
nosotros iremos a buscarlos, pues guerra es guerra".
El que ahora
pretende desligarse, es el mismo Chávez que en enero del 2008
anunció que a su juicio, las FARC “no son terroristas y
tienen un proyecto”, parecer que fue compartido por su
homologo de Nicaragua, Daniel Ortega. Como era de esperarse este
comentario generó múltiples reacciones de parte de la comunidad
internacional e hizo pensar que existen conexiones entre la
guerrilla y el proyecto de gobierno de Chávez.
The Washington
Post publicó que el presidente Hugo Chávez al afirmar que las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) eran un
movimiento "bolivariano'' ha asociado su propia agenda de
gobierno a la de ese grupo considerado terrorista y
narcotraficante por Estados Unidos y Europa.
La publicación
reaccionó luego de la liberación unilateral de dos rehenes por
las FARC, cuando Chávez dijo que el grupo que libra una lucha
armada en Colombia hace más de cuatro décadas tenía una agenda
política que debería ser reconocida por el vecino país y la
comunidad internacional como precondición para la paz.
Sin embargo el
primer mandatario venezolano dio un giro de 180 grados en este
mismo año en junio cuando exhortó a las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) a dar fin a su lucha de
cuatro décadas y a liberar, de forma incondicional, a todos los
secuestrados que tiene en su poder.
"A estas
alturas, en América Latina está fuera de orden un movimiento
guerrillero",
dijo el mandatario.
Y agregó:
"Suelten a toda esa gente, hay ancianos, mujeres, enfermos (...)
Ya está bueno".
Enfatizó que "la
guerra de guerrillas pasó a la historia".
Esta nueva
postura del mandatario venezolano generó nuevamente reacciones
internacionales, incluso entre las propias filas de las FARC
quienes a través de la página web de ANNCOL, Agencia de Noticias
Nueva Colombia, que tradicionalmente divulga comunicados de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, aseguró que la
solicitud que hizo Chávez a las FARC de entregar
incondicionalmente a los rehenes y su afirmación de que la
guerra de guerrilla "no tiene sentido", han sido
descontextualizados por "terroristas mediáticos al servicio del
imperialismo estadounidense y las oligarquías nacionales de
Colombia y Venezuela".
Algunos
analistas coinciden en que mucho tiene que ver la actual
situación de las FARC, que muchos califican como la peor de la
historia de esa agrupación armada. La falta de liderazgo tras la
muerte repentina el pasado mayo de Pedro Antonio Marín, alias
"Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo", fundador y máximo jefe de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y las
sucesivas operaciones del gobierno colombiano, una de ellas que
acabó con la muerte del número dos, Raúl Reyes y la incautación
de sus computadores, están haciendo pasar a esa guerrilla por
sus horas más bajas.
"Las FARC
nunca se podrán recuperar de esto", señaló Alfredo Rangel, un
analista militar y jefe de la Fundación de Seguridad y
Democracia en Bogotá.
Justamente
esos discos duros, han revelado una cantidad de información
sobre las Fuerzas Armadas Revolucionarias y sus posibles
conexiones con el Presidente venezolano. Situación que Chávez ha
desmentido y ha acusado al presidente colombiano Álvaro Uribe e
incluso a la INTERPOL de mentirosos.
Ahora parece
abrirse un nuevo panorama para Colombia, pues todos los
analistas coinciden que el rescate de 15 rehenes de las FARC,
entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, pone
de manifiesto un debilitamiento de la guerrilla en Colombia y
representa, una gran oportunidad para la paz.
En el marco de
esta nueva situación, muchos analistas hacen conjeturas sobre
las posibles intenciones del presidente Chávez en todo este
proceso de liberaciones, insultos, mediaciones, amenazas, y
desmentidos, etc.
El analista
independiente Isaac Bigio indica en un artículo recogido por la
publicación Análisis Global, que la operación "potenciará a
Uribe en su pugna con la Corte Suprema para poder ir hacia una
nueva elección para extender su mandato", que según la
constitución debe acabar en 2010.
Bigio opina
que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quería inicialmente
que las FARC soltaran a Betancourt con vistas a mostrar a Uribe
como un "duro" y "favorecer que la guerrilla se 'legalizase'
para luego poder llegar al gobierno por la vía electoral".
Por su parte,
el analista de El Nuevo Herald de Miami Américo Martín señala
cómo el rescate de los secuestrados puede tener un "efecto
debilitador en el proyecto de revolución bolivariana
continental" promovido por Chávez.
Con el título
"El error de confiar más en Chávez que en Uribe", Joaquín
Morales Solá, columnista del diario La Nación de Buenos Aires,
critica que la presidenta argentina, Cristina Fernández, se haya
alineado con su colega venezolano y mantenido una posición
tirante con Colombia.
En Ecuador,
también hubo referencias a Chávez y a su pasada mediación ante
las FARC en los comentarios de prensa, y el diario El Universo
critica al presidente venezolano por "inmiscuirse en la política
colombiana" y agrega que "tristemente Ecuador fue involucrado en
esa tragedia".
En su
editorial, O Globo, afirma que con esto se debilita el "esquema
de 'poder bolivariano' patrocinado por Hugo Chávez en América
del Sur, con apoyo de Cuba, de la Bolivia de Evo Morales y del
Ecuador de Rafael Correa".
En este nuevo
panorama, el presidente Chávez aseguró que Uribe es “su
hermano” y aunque se han dicho muchas cosas fuertes, en especial
recordamos el encuentro en la OEA y las palabras dichas en esa
cita, lo está esperando con los brazos abiertos en Venezuela.
El encuentro
se produjo el pasado 11 de Julio y en el ambos mandatarios se
comprometieron a pasar la página y mejorar las relaciones
bilaterales.
Lo que si es
cierto es que aunque las FARC esté debilitado en este momento,
continúa considerándose terroristas y así lo dejó muy claro El
ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner,
quien aseguró que "no acepta" sacar de la lista de
organizaciones terroristas a un grupo que usa métodos como el
secuestro de personas inocentes y pidió a las FARC liberar a los
demás rehenes que mantienen en cautiverio.
Las FARC
fueron incluidas en la citada lista de organizaciones
terroristas en junio de 2002.
Mientras las
aguas parecen retomar su curso en Colombia y los vientos de
tempestad se aclaran entre los dos países, la tormenta parece
comenzar dentro de Venezuela por el temor a que se convierta en
terreno de asentamiento para los guerrilleros que ahora tratan
de escapar de los fuertes golpes que le ha propinado el ejército
vecino.

Carmen Romero |