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Nacionalizaciones como camino al socialismo

Nacionalizaciones como camino al socialismo 

Es claro que el gobierno de Venezuela va hacia el socialismo revolucionario y para ello, tal y como lo prometió el Presidente de la República, ha venido ordenando una serie de nacionalizaciones en diferentes áreas estratégicas.

Recordemos cuando en el año 2007, Chávez declaró: “Todo aquello que fue privatizado, nacionalícese", y agregó “Nada ni nadie será capaz de desviarnos del camino hacia el socialismo”. Finalmente puntualizó el mandatario: “Yo soy muy de la línea de Trotsky: la revolución permanente”.

El caso de las cementeras es el más reciente de una serie de acciones que ha venido tomando el gobierno de forma paulatina y constante desde el pasado año. En la mayoría de los casos se han llegado a acuerdos amistosos, pero en los procesos que han presentado resistencia, esta no ha sido obstáculo para conseguir su objetivo. Por el contrario, parece que Venezuela es ejemplo a seguir por otros países latinoamericanos que también están tomando el rumbo de la nacionalización como es el caso de Bolivia.

 Veamos la cronología de nacionalizaciones:

 Año 2007: 

3 de febrero: El Estado compra la mayoría del paquete accionario de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela, CANTV, que era operada hasta ese momento por la firma estadounidense Verizon.

8 de febrero: El Estado toma el control de la empresa Electricidad de Caracas, EDC, tras comprar el paquete accionario del 82 por ciento de la estadounidense AES, y posteriormente en la Bolsa de Caracas, a través de la OPA, conseguir el control de más de un 90 por ciento de su capital.

13 de febrero: La petrolera estatal PDVSA compra en nombre del Estado venezolano la compañía Eléctrica Seneca, cuya mayoría accionaria era de la estadounidense CMS Energy.

1 de mayo: El Estado da comienzo a la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco, una de las mayores reservas de crudo del mundo, donde operaban 13 empresas extranjeras.

En este caso cabe recordar que aunque se llegó a acuerdos amistosos con casi todas las empresas, ExxonMobil y ConocoPhillips mantienen varias acciones ante tribunales internacionales.

 Año 2008: 

3 de abril: Chávez anuncia la nacionalización de la industria cementera y da un plazo para negociar un precio de venta.

12 mayo: El gobierno promulga una ley para nacionalizar la Siderúrgica del Orinoco Ternium-Sidor, de la que ya poseía un 20%. El Consorcio Amazonas, formado por empresas privadas de capitales argentinos, mexicanos, brasileños y venezolanos, retenía 60% de las acciones hasta ese momento.

El Gobierno asumió en junio el control operativo de la mayor acería de la región andina y el Caribe, y dio de plazo hasta septiembre para llegar a un acuerdo definitivo con Ternium sobre el precio que el Estado pagará.

31 de julio: El presidente Chávez anuncia la intención por parte del gobierno de adquirir el Banco de Venezuela, filial del español Grupo Santander.

18 de agosto: Se concretaron acuerdos de compra de las cementeras con la compañía francesa Lafarge y la suiza Holcim, responsables de 50% de la producción nacional. No hay acuerdo con la mexicana Cemex, productora del 50% restante del cemento nacional, y se dispone su expropiación. La empresa mexicana decide demandar al gobierno de Venezuela.

Además no podemos dejar afuera de este repaso, que en los últimos meses, el mandatario nacional ha adquirido para el Estado algunas empresas menores en el sector de alimentos. Se trata de una planta procesadora de leche y una compañía de frigoríficos para carne. El Estado además ha declarado de utilidad pública algunas empresas que pasaron a ser propiedad de sus empleados.

Desde hace algunos años, Chávez ha expropiado numerosas fincas agrarias en todo el país, en lo que él ha denominado como una lucha contra el latifundio.

 Camino al socialismo:  

Según el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, la nacionalización de la industria cementera en Venezuela se justifica,  por el déficit de viviendas en el país.

Pero el presidente Chávez esgrime la verdadera razón: la toma de control de la industria cementera venezolana por parte del Estado es un "paso hacia el socialismo", celebró, después de que el gobierno anunciara la expropiación de la mexicana Cemex y acuerdos con las otras dos firmas del sector.

Durante un acto ante militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV, Chávez dijo: "Vamos a tomar las plantas cementeras esta medianoche porque se acabó el plazo y pasan a manos del Estado (...) como pasó con la siderúrgica del Orinoco (Sidor), como pasó con la Faja del Orinoco, como pasó con la compañía de teléfonos de Venezuela. Todo eso son pasos al socialismo".

El presidente explicó: "El gobierno no para ni parará. Mientras yo esté aquí, con el favor de Dios y el apoyo de ustedes, Venezuela marchará por el camino de la igualdad, de la justicia social y del socialismo".

Pero nos preguntamos, ¿es ese el socialismo que quieren los venezolanos? Para el economista  Hemeterio Gómez “es claro que el presidente Chávez no está pensando en el socialismo al estilo del partido socialista español o el partido socialista chileno. Está pensando en el comunismo, en la eliminación del capitalismo”. Así justifica Gómez el anuncio de compra del Banco de Venezuela pues el sistema bancario es un elemento decisivo dentro del sistema capitalista.

En opinión del experto, el socialismo ha llevado al fracaso a todas las formas de producción. En este sentido Gómez agregó: “Ya estamos viviendo las consecuencias de la nacionalización de la electricidad y de la CANTV y de Sidor y del desastre que significa PDVSA por el manejo socialista que el presidente Chávez está haciendo”.

Por su parte, Vicente Brito, presidente de la Red por la Defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución, considera que la compra del Banco de Venezuela por parte del gobierno, “es un mal negocio para los venezolanos. Cuando analizamos las adquisiciones que ha hecho el gobierno de empresas privadas en los últimos tres o cuatro años, que incluye entre otras a la empresa de producción de válvulas, VENEPAL, la empresa de lácteos, las cementeras, la empresa SIDOR que está en negociación, la Electricidad de Caracas, CANTV y ahora el caso del Banco de Venezuela, entre otros activos son casi 10 mil millones de dólares que hemos comprometido para adquirir empresas privadas que pagan impuesto, que han dado servicio público eficiente y que han mejorado toda su capacidad de funcionamiento”.

A pesar de estos análisis sobre las adquisiciones del gobierno de empresas privadas, es claro que esto representa la línea de acción que el presidente Chávez está desarrollando para nuestro país: el socialismo revolucionario. Nos volvemos a preguntar: ¿Será este el futuro que desean los venezolanos?

 

Carmen Romero

Kys en Twitter

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