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CHAVEZ
ENTRE DOS AGUAS
La
solución a la crisis política venezolana descansa en este momento en
dos factores fundamentales: la resistencia democrática y la mediación
internacional.
En
este caso la organización de estados americanos, OEA, y el Centro
Carter están jugando un papel relevante, aun cuando sus gestiones y
acciones no tienen poder coercitivo sobre gobiernos soberanos.
Sin
embargo, dadas las reiteradas violaciones al estado de derecho por parte
del gobierno nacional, su misión adquiere valor moral y los convierte
en ojos imparciales que registran para el mundo una situación de
violencia política que no tiene antecedentes en nuestra historia
reciente: la OEA y el centro Carter permiten al pueblo democrático
venezolano tener eco en los grandes centros de poder del mundo, donde
finalmente están comprendiendo lo que sucede en nuestro país, donde se
juega la sobrevivencia de la democracia, que fue ejemplo para toda la
región desde la caída de la dictadura de marcos Pérez Jiménez, en
1958.
Lo
que sucede en Venezuela adquiere, por su gravedad, valor continental,
porque la ingobernabilidad y la perdida de las credenciales democráticas
del régimen, podrían tener un efecto negativo, en la subregión donde,
el presidente Hugo Chávez, esta intentando, con muchos recursos económicos,
exportar su revolución, contando con el apoyo cubano, y el de la
izquierda internacional, pues tienen un proyecto conjunto para la
instauración de regímenes de izquierda en América.
Hasta
ahora en Washington veían con poca claridad e interés lo que sucedía
en Venezuela, pus ciertamente no representamos una amenaza para su
seguridad nacional.
Pero
las cosas han cambiado ante la sinceración del régimen venezolano, que
se ha quitado la careta democrática, y le ha dicho en su cara a Bush
que es un péndejo. Chávez le ha dicho al líder de la única
superpotencia mundial que no le importa lo que piense y lo que haga
El
presidente venezolano intenta resucitar el sentimiento antiyanqui, que
alcanzo niveles muy altos durante la guerra fría y la intervención en
Centroamérica, para afianzar su proyecto totalitario de izquierda.
El
discurso de Chávez el domingo, en el jardín botánico, frente a sus
seguidores, le confirmo esto a Washington dándoles claras señales de
sus verdaderas intenciones en la relación que quiere mantener con la
primera potencia del mundo. La Casa Blanca, a través de su vocero, se
limito a expresar su preocupación por las acciones antidemocráticas de
Hugo Chávez, pero ha evitado responderle como el presidente venezolano
lo hubiera soñado..
Ciertamente
que la solución a esta crisis esta en nuestras manos, pero no debemos
olvidar lo que ocurrió a Noriega en Panamá, a Fujimori en Perú y más
recientemente a Jean Bertrand Aristide, en Haití... Debemos recordar
también como dos pueblos en la calle, despojaron a dos malos
mandatarios del poder: Fernando Collor de Melo en Brasil, y Fernando de
la Rúa en Argentina.
Varias
lecciones para aprender de ellas.
María
Gabri ela Escovar
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